El concepto comida
rápida (en inglés: fast food) es un estilo de alimentación que muchos
definen como una de las características de la cultura alimentaria moderna. A
pesar de tener su origen en civilizaciones más antiguas (en la antigua Roma o
en el Medio oriente), donde se servía comida rápida en puestos callejeros.
El fast food incluye menús de fácil preparación y
como indica su nombre, de fácil ingestión. Se sirven para consumir rápidamente en establecimientos
especializados, que por regla general tienen un aspecto bastante homogéneo, no
suelen haber camareros que sirvan en la mesa y se puede comer sin necesidad de
utilizar cubiertos; estas son características que en nuestra sociedad,
confieren a la comida rápida, auténticas
virtudes para un amplio espectro de consumidores, desde adolescentes con una
economía precaria hasta trabajadores con escaso tiempo para alimentarse.
El excesivo consumo actual de estos alimentos ha
dado lugar a numerosos estudios que relacionan el consumo habitual o regular de
comida rápida con la obesidad o con alteraciones del sistema cardiovascular. A pesar
de estos resultados, el consumo de fast food se ha asentado en nuestra
sociedad, principalmente entre los adolescentes y los jóvenes.
¿Por qué comemos cada vez más, comida rápida?
En realidad no existe una sola respuesta a esta
pregunta. Y entre las motivaciones más comunes están:
- Nos permite ahorrar tiempo: el tiempo de elaborar los alimentos en casa y el tiempo que perdemos en
un restaurante, mientras esperamos a que nos sirvan.
- Son alimentos económicos. Incluso existe quien los considera como una comida “estándar” asequible
a la mayoría de los individuos. Y en especial a los adolescentes que dependen
económicamente de los padres.
- También hay quienes encuentran la
comida rápida sabrosa y atractiva.
- Los
establecimientos especializados en servir comida rápida, ofrecen
a los jóvenes un ambiente distendido, sin la presión del camarero; al que se
suele asistir en grupos y a pesar de la relativa rapidez del servicio y del
calificativo de la comida, el tiempo que pueden permanecer a la mesa, es
generalmente prolongado y esto refuerza el valor de interacción social de la
comida.
A pesar de las respuestas habituales a la pregunta
¿por qué consumimos estos alimentos?, existe un motivo tan o más importante que
los mencionados:
La presentación del Fast Food por la
industria alimentaria y por las cadenas de restaurantes especializados.
A pesar de la responsabilidad social que tienen
unos y otros en la alimentación y por tanto en la salud de la población, sus
prácticas de marketing y publicidad, estimulan cada vez más el consumo de estos
alimentos y a pesar de que solo 12 de las 3
039 posibles combinaciones de menús infantiles, cumplen con los criterios
nutricionales para niños en edad preescolar y solo 15, cumplen con los
criterios nutricionales para los adolescentes; las cadenas
distribuidoras de comida rápida, elaboran eficientes y costosas estrategias
para publicitar sus productos.
A continuación ponemos algunos ejemplos:
El mercadeo dirigido a jóvenes se ha extendido a sitios Web
corporativos, redes sociales y otros medios digitales.
Resultados
como estos demuestran que el aumento en el consumo de comida rápida en la
actualidad, no solo depende de las preferencias personales o de las “ventajas ”
que ofrece en relación con el ahorro de tiempo o dinero; sino que también los
medios de difusión y sobre todo la industria alimentaria, estimula su consumo.
¡Tú puedes elegir!
Y para ayudarte a elegir con criterio, te recomendamos
el siguiente estudio:
Evaluando la nutrición y el mercadeo de la comida rápida para
la juventud.
Basado en un estudio de marketing, realizado por el
Centro RUDD para la política alimentaria y obesidad de la Universidad de Yale.Mercadeo de la comida rápida para la juventud.


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