viernes, 25 de enero de 2013

¿POR QUÉ COMEMOS FAST FOOD?




El concepto comida rápida (en inglés: fast food) es un estilo de alimentación que muchos definen como una de las características de la cultura alimentaria moderna. A pesar de tener su origen en civilizaciones más antiguas (en la antigua Roma o en el Medio oriente), donde se servía comida rápida en puestos callejeros.
El fast food incluye menús de fácil preparación y como indica su nombre, de fácil ingestión. Se sirven  para consumir rápidamente en establecimientos especializados, que por regla general tienen un aspecto bastante homogéneo, no suelen haber camareros que sirvan en la mesa y se puede comer sin necesidad de utilizar cubiertos; estas son características que en nuestra sociedad, confieren a la comida rápida,  auténticas virtudes para un amplio espectro de consumidores, desde adolescentes con una economía precaria hasta trabajadores con escaso tiempo para alimentarse.
El excesivo consumo actual de estos alimentos ha dado lugar a numerosos estudios que relacionan el consumo habitual o regular de comida rápida con la obesidad o con alteraciones del sistema cardiovascular. A pesar de estos resultados, el consumo de fast food se ha asentado en nuestra sociedad, principalmente entre los adolescentes y los jóvenes.
¿Por qué comemos cada vez más, comida rápida?
En realidad no existe una sola respuesta a esta pregunta. Y entre las motivaciones más comunes están:
- Nos permite ahorrar tiempo: el tiempo de elaborar los alimentos en casa y el tiempo que perdemos en un restaurante, mientras esperamos a que nos sirvan.
- Son alimentos económicos. Incluso existe quien los considera como una comida “estándar” asequible a la mayoría de los individuos. Y en especial a los adolescentes que dependen económicamente de los padres.
- También hay quienes encuentran la comida rápida sabrosa y atractiva.
- Los establecimientos especializados en servir comida rápida, ofrecen a los jóvenes un ambiente distendido, sin la presión del camarero; al que se suele asistir en grupos y a pesar de la relativa rapidez del servicio y del calificativo de la comida, el tiempo que pueden permanecer a la mesa, es generalmente prolongado y esto refuerza el valor de interacción social de la comida.
A pesar de las respuestas habituales a la pregunta ¿por qué consumimos estos alimentos?, existe un motivo tan o más importante que los mencionados:

La presentación del Fast Food por la industria alimentaria y por las cadenas de restaurantes especializados.

A pesar de la responsabilidad social que tienen unos y otros en la alimentación y por tanto en la salud de la población, sus prácticas de marketing y publicidad, estimulan cada vez más el consumo de estos alimentos y a pesar de que solo 12 de las 3 039 posibles combinaciones de menús infantiles, cumplen con los criterios nutricionales para niños en edad preescolar y solo 15, cumplen con los criterios nutricionales para los adolescentes; las cadenas distribuidoras de comida rápida, elaboran eficientes y costosas estrategias para publicitar sus productos.

A continuación ponemos algunos ejemplos:


El mercadeo dirigido a jóvenes se ha extendido a sitios Web corporativos, redes sociales y otros medios digitales.

*        Las estrategias de mercadeo por Internet empiezan a dirigirse a niños tan pronto éstos alcanzan los 2 años de edad, por medio de sitios Web como Ronald.com de McDonald’s.

*        McDonald’s y Burger King han creado sofisticados videojuegos que incorporan publicidad y mundos virtuales para involucrar a los niños. Por ejemplo: McWorld.com, HappyMeal.com y ClubBK.com.


*        Los 13 sitios Web de McDonald’s obtienen 365.000 visitas únicas de niños y 294.000 visitas únicas de adolescentes cada mes.

*        Las páginas de Facebook de nueve de los restaurantes tienen más de un millón de fans cada una y la página de Starbucks cuenta con más de 11,3 millones.


*        Ocho de las cadenas de comida rápida tienen aplicaciones para smartphones con el objetivo de alcanzar a los consumidores jóvenes en cualquier momento y lugar.

Resultados como estos demuestran que el aumento en el consumo de comida rápida en la actualidad, no solo depende de las preferencias personales o de las “ventajas ” que ofrece en relación con el ahorro de tiempo o dinero; sino que también los medios de difusión y sobre todo la industria alimentaria, estimula su consumo.
¡Tú puedes elegir!
Y para ayudarte a elegir con criterio, te recomendamos el siguiente estudio:

Evaluando la nutrición y el mercadeo de la comida rápida para la juventud.
Basado en un estudio de marketing, realizado por el Centro RUDD para la política alimentaria y obesidad de la Universidad de Yale.

Mercadeo de la comida rápida para la juventud.  

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